miércoles, 4 de mayo de 2011

El grupo catalán Puig compra la marca Gaultier


El grupo de perfumería catalán Puig le ha comprado a la firma francesa Hermès su participación en la marca de moda de Jean Paul Gaultier, del 45%, más un 15% al propio diseñador. Puig también controla las marcas Carolina Herrera, Nina Ricci y Paco Rabanne, y está presente en Adolfo Domínguez. Manuel Puig, vicepresidente del grupo y presidente de Nina Ricci, será el nuevo gestor de Gaultier. A pesar de que la especialidad del grupo español son los perfumes, hasta 2016 las fragancias del diseñador francés estarán en manos de Beauté Prestige International, una compañía de la firma de cosmética japonesa Shiseido.

Marc Puig, presidente ejecutivo del grupo, declara: "Nos sentimos muy orgullosos de tomar el relevo de Hermès para seguir con la casa de moda Jean Paul Gaultier, una marca con una gran creatividad. Nuestra entrada en el capital de esta emblemática casa de moda refuerza nuestra voluntad estratégica de potenciar la moda del grupo". Por su parte, el director general de Hermès, Patrick Thomas, se ha felicitado por la venta y ha destacado que "la alianza entre Jean Paul Gaultier y la familia Puig traerá éxitos renovados".

Con este movimiento Puig posee por primera vez una casa de alta costura. La apuesta por la moda se completa con el retorno de la marca Paco Rabanne al diseño de ropa y complementos. En septiembre se presentará en París la primera colección firmada por el nuevo diseñador de Rabanne, Manish Arora.
En el sector de la perfumería Puig posee las licencias de Prada, Valentino o Comme des Garçons. En 2010 el grupo alcanzó unos ingresos netos de 1.200 millones de euros con un 22% de crecimiento respecto al año anterior y un beneficio neto de 130 millones de euros. El grupo emplea a 3.500 personas y ocupa la séptima plaza en la clasificación mundial de compañías de cosmética selectiva.

El divorcio entre Hermès y Gaultier
Hermés adquirió parte del capital de Jean-Paul Gaultier hace 12 años. A principios de abril hizo pública su intención de vender esa participación. El diseñador francés fue el director creativo de la línea de mujer de la casa de marroquinería durante siete años. En octubre de 2010 presentó su última colección para la marca. Ha sido reemplazado por Christophe Lemaire, antes responsable de Lacoste.

La vinculación entre Gaultier y sus antiguos socios se basaba en la estrecha relación que este mantenía con el patriarca de Hermès, Jean-Louis Dumas. El presidente murió en mayo de 2010 y fue reemplazado por su hijo Pierre-Alexis.

Extraído de El País (Eugenia de la Torriente)

viernes, 29 de abril de 2011

La princesa y su 'couturier', aciertan

La princesa Letizia a la salida de su hotel. | Foto: Gtres
La princesa Letizia a la salida de su hotel. | Foto: Gtres

Debo de confesar que aguardaba con inquietud su 'toilettes' para la ceremonia de esta mañana en la iglesia colegiata de San Pedro de Westminster, ya que los 'modelones' de Felipe Varela para las dos bodas reales anteriores, la de Estocolmo y la de Spetses, aunque un alarde de costura, no habían sido muy afortunados. Pero esta vez la Princesa y su 'couturier' han acertado y el conjunto era una perfección.

Me encantó el vestido de muselina rosa palo de cuello barco, con su cuerpo y falda bordados con motivos decimonónicos muy de finales del I Imperio. Sobre todo los bordados de la falda, ya que iban sobre un plisado estrecho anclado por una cinta de raso gris plata.

Los peep-toes de los zapatos de Magrit eran casi inexistentes, por suerte, y el sombrero de Pablo & Mayaya en paja de Italia con tul y plumas de faisán, el acertado.

Los únicos 'peros' que le pondría a este conjunto son:

Su tono algo desvaído. Doña Letizia necesita colores fuertes como el rojo que se ha puesto más de una vez. Incluso Burdeos. Recuerdo que me dijo en una ocasión, creo que fue un 12 de octubre en Palacio hace dos o tres años, que prefería una paleta apagada para no llamar la atención.

El empeño de la Princesa y su couturiers por el monocromo. Todo era del mismo tono desde los guantes, hasta el bolso 'made in' Varela. Los contrastes vienen muy bien de vez en cuando y faltaba un elemento más rompedor.
Habrá que ver con que nos sorprende la Princesa —y Varela— en el baile ofrecido por el Príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles esta noche.

Continuará...

Extraído de El Mundo (Carlos García-Calvo)

lunes, 25 de abril de 2011

Una real (y deslucida) barba

El Rey, con el emir de Qatar. | Susana Vera / Reuters
El Rey, con el emir de Qatar. | Susana Vera / Reuters
 

Rumores todos sin fundamento, según fuentes oficiales. En cuatro ocasiones ha faltado el Rey a la misa de la Pascua de Resurrección en la catedral de Palma de Mallorca junto al resto de la familia. En cuanto a la mala cara que se puede apreciar en las imágenes con el jeque Hamed bin Jalifa al Thani, ésta se debe a la citada barba, que lo avejenta, según las mismas fuentes. La barba ya apareció el pasado miércoles en el partido en Valencia entre el Real Madrid y el Barcelona. ¿El motivo? Por gusto o por pequeños eccemas que le salen en la piel.

Múltiples actos

La prueba de que la salud del Rey no se resiente son los múltiples actos que está protagonizando esta semana. Esta mañana, no sólo ha recibido al emir y a su mujer, la jequesa Moza, en el Palacio del Pardo. El Rey y la Reina han ido a pie de escalerilla al pabellón de Estado del aeropuerto de Barajas para ofrecerles una bienvenida más calurosa.

A continuación, ha almorzado en el Pardo con ellos, y esta noche les ofrece una cena en el Palacio Real. Mañana tiene la cena de las Artes, y el miércoles despide al emir de nuevo y en el Pardo. A continuación, entrega el Cervantes a Ana María Matute. Demasiados actos, dicen en Zarzuela, para una persona con la salud resentida.

Desde que su operación de pulmón el año pasado, cualquier gesto de don Juan Carlos, de 74 años, es escudriñado por los medios en busca de signos de fragilidad. Por ahora, concluyen en Zarzuela, se trata solo de un nuevo (y desafortunado) 'new look'.

Extraído de El Mundo (Ana Romero)

sábado, 23 de abril de 2011

Luz, estampados y color en el vestuario de "Amar en Tiempos Revueltos" de RTVE

La moda también llega a "Amar en tiempos revueltos". Corren los años 50 en la Plaza de los Frutos, y el gris de la Guerra Civil y la dura posguerra van dejando paso a colores 'vivos'. Es la época de las castañuelas, la copla y de las folclóricas.

Grandes cambios que Miguel Ángel Milán y su equipo han sabido plasmar en la serie líder de la sobremesa. El jefe de vestuario de "Amar" señaló la importancia del trabajo de documentación a la hora de componer el fondo de armario de otro tiempo.

Año nuevo, ropa nueva

Cada temporada, los ocho miembros del equipo de vestuario se ponen manos a la obra para crear todas las prendas y complementos que cada personaje va a lucir. Lo primero es marcar la "línea", la forma de vestir del personaje, teniendo en cuenta su edad, personalidad y el estatus social al que pertenece.

"A los personajes principales que entran nuevos cada año, les hacemos ropa a medida diseñada por nosotros", dijo Milán.

Una vez diseñados los vestidos, se envían los bocetos y las telas seleccionadas a una empresa de confección para agilizar el proceso, dada la rapidez con la que se trabaja en "Amar".

"Nosotros sólo confeccionamos cuando hay cosas muy urgentes y necesitamos cambios para ya, como los pichis de embarazada que viste Teresa", comenta Miguel Ángel.

Películas y revistas, las fuentes

La documentación es una fase importantísima en este trabajo, por lo que las películas y las revistas antiguas son una fuente imprescindible en la labor de vestuario.

"Podemos encontrar muchísimos modelos para inspirarnos y conocer la sensibilidad de la época en revistas de los años 50", asegura el jefe de la sastrería de "Amar".
Sin embargo, la mayoría de los modelos sólo sirven para personajes como Ana Rivas, Encarna o Estela del Val, como apunta el diseñador, ya que los vestidos que podemos ver en estas publicaciones sólo podían permitírselo una escasa clase alta

Mercados virtuales

Según Milán, los mercados de segunda mano, las tiendas vintage e Internet son los lugares idóneos para conseguir los materiales y complementos necesarios.

"Compré un broche de Dior en 'Ebay' a un precio irrisorio o bolsos característicos de los años 50 al 20% de su valor real", confesó.


Ana, sinónimo de elegancia y buen gusto.
 
Los vestidos de Rosa siempre son de colores vivos y estampados.
 
Estela del Val es la diva de "Amar en Tiempos Revueltos".

Manolita es sencilla, con el look de la clase media.
 Extraído de RTVE (Fernando Macías)

Tonos Neón en verano

Siempre en esta época se visten colores que dan vida y se casan bien con los días soleados dando un poco de frescura a las altas temperaturas.

Muchos colores están marcando alto puntaje en la tendencia de las calles como el naranja, verde, turquesa, blanco, rosa, entre otros. Pero el tema no es solo el color si no la intensidad del tono que tienen cada uno de estos. Los colores neón, un correctivo contra lo negativo, una fiesta de juventud, que emana energía, vitalidad y fuerza.

La idea no es que parezcamos un helado de pistacho vistiendo un look total, lo que quizá a algunas no asiente nada mal, sin embargo no  es lo que sucede con la mayoría, así que recomiendo que tomemos las paletas más nude y neutras que también se están llevando y las combinemos con los tonos neón, así  no compitan entre sí. Los neutros y nude cederán protagonismo a esos colores vibrantes que a la vez proporcionarán un look muy original y veraniego.

La combinación perfecta son el denim  ya sea en cualquier tipo de pieza de vestir combinada con otra en color neón. Para los más discretos, la opción es hacerse de accesorios de colores llamativos como carteras, bolsos, relojes, cinturones, zapatos, gafas, joyas o bisutería, lo que no les hará sentir tan llamativos, pero si con un toque de sofisticación contemporáneo. No hay que olvidar que la piel también juega un papel importante y si tienes un buen bronceado color canela, los colores neón y cítricos les harán lucir espectacular.

Favorecerán a los de tipología fría los colores azules, rosados, rojos azulados, turquesas, morados,  y a los de tipología cálida los  celestes, amarillos, naranjas, rojos naranjas y verdes.

Dita Von Tesse se lo pasó genial en un festival con un comodísimo vestido naranja combinado con un cinturón de cuerda.
 
La actriz Jamie Chung demostró que el amarillo no da mala suerte y eligió un vestido en ese color para asistir una presentación

La actriz Julia Stiles con un vestido camisero turquesa.

La modelo Alessandra Ambrosio está espectacular con todo, pero este vestido fucsia realza aún más su belleza. Muy buena elección.

¿Quién luce esta excelente combinación de bolso y vestido? Diane Kruger


La estridencia cromática empieza por los pies. Por lo menos así lo cree la propietaria de estas plataformas: Diane Kruger.

Diane Lane se atrevió a combinar un vestido color naranja con un bolso de mano con 'print' animal. No está mal.

Diane Lane se atrevió a combinar un vestido color naranja con un bolso de mano con 'print' animal. No está mal.

Está claro que Halle Berry se siente orgullosa de poder lucir una figura que resalta con vestidos ceñidos y subidos de tono. ¡Espectacular!

Heidi Klum con look muy 'casual': vaquero y 'top' turquesa y blanco.

La cantante Toni Braxton también se atreve con el fucsia.

Marta Hazas asistió a la presentación de 'Águila Roja' con un vestido lencero color naranja y cinturón negro.

Un vestido rojo como el de Megan Fox volvería loco a todos los que pasasen a su lado.

Lili Cole muestra sus delgadas piernas con un look mini de vestido amarillo combinado con unos llamativos labios rojos.
 
Paula Echevarria, siempre a la última, con un estilo muy flúor: 'top' fucsia y pantalón azul.

Laura Vecino vuelve a dar una lección de estilo con un pantalón de campana azul.
 Por Marianela Lacayo

miércoles, 20 de abril de 2011

Bigote aquí, cejas allá: el estilismo de los políticos para captar más votos


LA IMPORTANCIA DE LA IMAGEN DE LOS POLÍTICOS/ La apariencia de los candidatos gana terreno como herramienta de márketing electoral. El número de consultas a los asesores va en aumento.





EL ANTES Y EL DESPUÉS: La política y las responsabilidades pasan factura. Antes de ser presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero lucía un look con el pelo bastante más largo que ahora y con raya al lado. Sus trajes eran más amplios y las cejas ligeramente más circunflejas. José Blanco peina ahora muchas más canas, además de no llevar barba. Y el presidente del Congreso se trasplantó el pelo para rejuvenecer. La menos perjudicada es la ministra de Sanidad,Trinidad Jiménez.
La foto de José María Aznar en Melilla; el vídeo del líder del PP, Mariano Rajoy, despidiéndose de los españoles antes de irse vacaciones sin usar el cinturón de seguridad, o la instantánea de su móvil mientras le mandaba un mensaje a su gurú, Pedro Arriola, durante el Debate sobre el Estado de la Nación; las fotografías del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en las que se aprecian las huellas de la crisis reflejadas en las bolsas de sus ojos... Éstas y otras instantáneas dan idea de la importancia que ha cobrado y sigue ganando la imagen en un mundo cada vez más globalizado y audiovisual.


Llevar o no bigote o barba, depilarse las cejas, adelgazar o engordar, el color del traje, el tipo de reloj o llevar o no alianza pueden parecer cuestiones menores cuando se está hablando de la mayor crisis de la Historia reciente. Pero no lo son. La imagen es un arma clave para captar votos y los consejos de los asesores tienen cada vez más demanda.


No hay elecciones generales a la vista ni siquiera grandes debates parlamentarios previstos a cortoplazo, pero la estrategia que se esconde detrás de la interrupción de las vacaciones estivales de los políticos para transmitir a los ciudadanos la sensación de que no sólo ellos sufren las consecuencias de la recesión no es más que una operación de imagen o de marketing político.


Antecedentes
Cada movimiento de los principales dirigentes de Gobierno y oposición está medido y es estudiado por sus asesores, que les aconsejan desde qué hacer hasta cómo hacerlo cuando intervienen en público. La corbata, el color del traje y de la camisa, si la chaqueta está o no abrochada, el reloj o de bolígrafo o las gafas son algunos aspectos que no pasan desapercibidos para los asesores de imagen, como pusieron de manifiesto el debate televisado entre Zapatero y Rajoy previo a la campaña de las últimas elecciones generales y sus intervenciones en Tengo una pregunta para usted.


La importancia de la apariencia no es algo nuevo. Su relevancia quedó de manifiesto ya en 1960 cuando, en un histórico debate en televisión, Richard Nixon apareció sudoroso frente a un John F. Kennedy muy estético. Nixon perdió el debate. Y políticos de todo el mundo aprendieron la lección. Las apariencias juegan un importante papel electoral.


La imagen de Nixon no es lo único que hay que evitar. Los expertos en imagen aconsejan a los políticos que no caigan en la misma trampa de Abel Matutes, durante un debate previo a las elecciones europeas con Fernando Morán. Matutes llevaba un llamativo reloj de oro.

Desde entonces, eso está prohibido, al igual que los bolígrafos brillantes, por mucho que estos se usen como instrumento para mejorar la gestualidad corporal y evitar raros movimientos con las manos. Y los políticos han aprendido la lección. En su intervención en Tengo una pregunta para usted, Rajoy llevó un bolígrafo Bic, y el ministro de Fomento, José Blanco, que siempre comparece con un bolígrafo en la mano tampoco se decanta por modelos llamativos, sino discretos.


Desde su llegada a La Moncloa, Zapatero ha cuidado intensamente su imagen. En la primera legislatura modificó radicalmente su cabellera. Desterró la raya al lado y pasó a peinarse con un corte algo más suave. También perfiló sus cejas, aunque éstas siguen siendo objeto de controversia y hay quien opina que debería depilarlas más para evitar que fueran tan circunflejas. Además, cambió la vestimenta y se decanta por trajes menos holgados, aunque intenta que le disimulen la estrechez de hombros. A veces sigue pareciendo que le quedan grandes.


Menos notable ha sido el cambio de Mariano Rajoy, que se mantiene fiel a la barba que luce, entre otros motivos, para intentar ocultar las cicatrices que le dejó un accidente de coche que sufrió en Galicia cuando se dirigía a Villafranca del Bierzo, donde ya trabajaba como registrador de la propiedad. El color de su pelo o sus tics son algunos de los aspectos que le critican los expertos, pero, de momento, no han logrado corregir.


JOSÉ BLANCO: Se ha convertido en una de las figuras más relevantes del Ejecutivo, y también ha sufrido un cambio de imagen. Atrás ha dejado su barba, ha modernizado su peinado y sus gafas.


TRINIDAD JIMÉNEZ: La imagen de la ministra de Sanidad sufrió un empujón cuando era candidata del PSOE a la Alcaldía de Madrid. La chupa de cuero la dio a conocer a un público que hasta ese momento no sabía quién era.


JOSÉ BONO: El presidente del Congreso cuida con esmero su imagen, desde los trajes hasta el uso de un ventilador para evitar sudar y los incómodos brillos. Además, se sometió a un trasplante de pelo.


Extraído de Expansión (R.G. Pico)

Zapatero, elegido “político elegante y chic”

La revista ‘Madame Figaro’ ha incluido al presidente del Gobierno español en la lista de los veinte hombres mejor vestidos del mundo. La transformación desde que llegó a La Moncloa es más que evidente.
José Luis Rodríguez Zapatero es bastante apreciado en Francia, al menos en lo que a estilo se refiere. Tanto que la revista Madame Figaro, el semanal femenino del diario Le Figaro, ha incluido al jefe del Ejecutivo español en su lista de los 20 hombres mejor vestidos. La publicación destaca que en cuestión de imagen, Zapatero lleva ventaja a otros políticos. “Con su look clásico-chic, con cero defectos, aventaja a sus camaradas de la Unión Europea”, señala el texto.
Una elegancia y un clasicismo que ha ido ganando con el paso de sus años en la Moncloa. Como destaca Álvaro Matut, director del Máster de Comunicación Institucional y Política de la Universidad Carlos III, “al contrario de lo que le sucedió a Aznar, que tuvo que rejuvenecer su imagen, Zapatero, que vestía de una forma más informal y moderna, tuvo que hacerse más serio y presidencial”. Y es que, según el experto, “a la gente le gusta que los presidentes parezcan eso, presidentes, por lo que su imagen debe transmitir cierta distancia y formalidad”.

Un estilo mejoradoSus asesores –entre ellos, el sastre José María Reíllo, que tras las elecciones del año 2004 fue uno de los artífices de este cambio– se encargaron de mejorar su cierto aire de desgarbado y no sólo pasó a vestir trajes hechos medida, con un corte que se ajustara a su silueta para ganar en elegancia, sino que también le aconsejaron sobre su corte de pelo, más corto. Sin embargo, el cambio no ha sido radical. Sandra Rudy, consultora de Redondo y Asociados, destaca “la importancia de que una persona sea fiel a su estilo, y el presidente lo está siendo”.
Zapatero no es el único que ha sufrido esta transformación. La imagen de candidato a la presidencia de Felipe González siempre irá asociada a sus cazadoras de ante y pana. Su paso por la Moncloa hizo que de las cazadoras pasara a los trajes de chaqueta y a destacar sus canas para que su imagen ganara en madurez y experiencia. Una vez abandonado el sillón presidencial, “ha vuelto a su look de candidato. Viste un estilo sport lujosamente descuidado, que transmite la sensación de que tiene tanto poder que ya le da igual su imagen”, según Matut.

Aznar, en cambio, se pasó con este look descuidado una vez que dejó el poder. Según el experto, “después de ocho años demasiado formal, se fue al lado opuesto. Ahora ha vuelto a unos parámetros más formales”. Estos tres ejemplos de cambio ponen de manifiesto la importancia de la imagen en una democracia televisada como lo actual, ya que, como destaca Rudy, “la precepción termina siendo realidad”.

En esta lista internacional de los mejor vestidos, el presidente del Ejecutivo comparte espacio con su homólogo Barack Obama, para quien el semanal tampoco escatima en piropos. “Obama es también el presidente del estilo. Elegante en traje y en vaqueros, tiene un carisma inoxidable”, según el magazine.
Junto a la pareja, la exclusiva lista valora la imagen del primer ministro noruego, Jeans Stoltenberg, el ministro francés François Baroin, así como de personalidades del mundo del espectáculo, como el actor Colin Firth, ganador de un Oscar por la película El discurso del rey; o el productor Mark Jonson. Los empresarios también tienen un capítulo propio.

En este apartado de estilosos con dinero hay perfiles de lo más variopinto. La revista destaca la clase del italiano Lapo Elkann, heredero de Fiat, o del modisto Tom Ford. También cita al hijo de Bernard Arnault, y al propietario de Dior; o al dueño de PPR (que incluye, entre otras, firmas como Yves Saint Laurent), François Pinault.

Los más estilososPolíticos
Barack Obama. Pte. de EEUU.
J. L. Rodríguez Zapatero.
J. Stoltenberg. Primer ministro noruego.
F. Baroin. Ministro francés.

Empresarios
Lapo Elkann. Fiat.
François Henri-Pinault. PPR.
Antoine Arnault. LVMH.
Tom Ford. Modisto.

Espectáculo
Colin Firth. Actor.
Alexander Skarsgard. Actor.
Mark Ronson. Productor.
Baz Luhrman. Director de cine.


Extraído de Expansión