Mostrando entradas con la etiqueta American Apparel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta American Apparel. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¿Uniformes para niñas embarazadas?

Una campaña en Venezuela contra la gestación adolescente da la vuelta al mundo. No es la primera que utiliza el lenguaje de la moda a favor de una causa social.

Campaña de Fundana y Construyendo Futuros para alertar sobre el problema del embarazo precoz en Venezuela.
«Regreso a clases», anuncia el cartel en el escaparate. Delante, cinco maniquís con uniforme azul, el que visten los estudiantes de entre 12 y 15 años en Venezuela. Dos de ellos, de niños. Los otros, de niñas. Y estos segundos, con cuerpos en estado de gestación. La imagen, al contrario de lo que pueda parecer al echar el primer vistazo, no es un reclamo publicitario para vender ropa infantil.
«La gente se horroriza al verlo, pero eso es lo que buscamos. Hacer visible un problema y dar argumentos a los padres para que hablen con sus hijos sobre ello», cuenta a S ModaArmando Cárdenas, director creativo de 141 Coimbra. Él fue quien, tras conocer el dato de que cada tres minutos una menor se queda encinta en su país, propuso esta campaña a las fundaciones Fundana y Construyendo Futuros. Así surgió esta iniciativa que ahora se exhibe en las vitrinas de un conocido centro comercial de Caracas y que esperan poder llevar también a otras ciudades venezolanas. «Para mostrar algo tan grave había que hacerlo con impacto. Y qué mejor que exponerlo donde la gente está habituada a ver cosas bonitas y deseadas», destaca Cárdenas.
Venezuela tiene una de las tasas más altas de embarazo precoz en el mundo y la más elevada de América del Sur, según el Fondo de Población de las Naciones Unidas.
Ésta, sin embargo, no es la primera vez que la moda cede sus herramientas y su espacio para una causa social. A finales del año pasado, la ONG suiza Pro Infirmis saturaba los escaparates de la sofisticada avenida Bahnhofstrasse de Zúrich con maniquís que representaban a personas con discapacidades físicas. El objetivo era fomentar la reflexión sobre su integración en la sociedad. Y el pasado mes de marzo se conoció también el caso, tras llegar a las redes sociales, de la cadena de tiendas sueca Ahléns, que lleva ya cuatro años empleando maniquís atípicos, sin las medidas habituales, y que representan, según ellos, a gente con «tallas normales».
La cadena sueca de grandes almacenes Åhléns utiliza desde hace cuatro años en sus escaparates maniquís con tallas que, según ellos, corresponden a mujeres normales.
«La vitrina es un medio de comunicación visual donde menos de dos metros separan al emisor del receptor, es próximo en distancia y cercano por compartir una calle o una tienda», explica José Luis Martínez, director de la escuela de Marketing visual de Barcelona Ártidi. «Y el escaparatismo radical es aquel que atrae una mirada acompañada de un pensamiento o reflexión. Es aquel que te provoca una sonrisa o te despierta un sentimiento en esa distancia».
Acción «Because who is perfect?» de la organización Pro Infirmis, que creó figuras con discapacidades físicas reales.
Activismo con sentido. Esa repercusión a la que aluden los expertos es la que buscan campañas como las de Venezuela o Suiza. Utilizar un escenario de la moda para trasladar otro mensaje. «Y, evidentemente, funciona, porque hablamos de ello y pensamos: “¿Cómo puede ser que aún hoy ocurra esto en Venezuela?”», destaca Gil Blancafort, fundador y director creativo de la agencia Yslandia. Sin embargo, la misma fórmula (o parecida) no obtiene iguales resultados para todos.
Las vitrinas de la avenida Bahnhofstrasse de Zúrich se llenaron de estos maniquís para crear conciencia entre los viandantes.
La pasada primavera, la provocadora firma American Apparel colocaba en el escaparate de una de sus tiendas en Nueva York maniquís femeninos con un frondoso vello púbico. La compañía quería, según defendió, mostrar la belleza real. Pero la campaña, aunque efectiva, porque dio la vuelta al mundo, se interpretó como un obsceno reclamo y la marca norteamericana no ha logrado aún dejar de ser una de las que menos fidelidad general recibe de sus clientes, como muestran los estudios que realiza la consultora Brand Keys. «Una publicidad de estas características debería estar siempre respaldada por instituciones que trabajan en esas causas, como en el caso de Venezuela», explica Blancafort. «O, simplemente, no ser utilizadas de forma inmoral o fraudulenta para vender un producto desde la polémica».
Vitrina de American Apparel
Extraído de S Moda (David López)

lunes, 17 de diciembre de 2012

Censura a la provocación




Una nueva censura recae sobre una de las firmas más polémicas, en cuanto a campañas publicitarias se refiere, de los últimos tiempos: American Apparel. Esta marca, especializada en básicos, ha sabido encontrar el reclamo perfecto en la estética sensual y, en cierto modo, sexual de sus anuncios. Mujeres en poses provocativas, chicas que simulan actitudes infantiles, comportamientos de 'voyeur'... han sido hasta ahora la marca de la casa.
Sin embargo, la delgada línea que separa lo 'políticamente correcto' en publicidad de lo 'meramente sexual' ha sido rebasada en algunas ocasiones, según los responsables del control publicitario de varios países, por la firma. Esta estrategia comercial le ha traído a American Apparel algún que otro quebradero de cabeza. Y es que uno de sus últimos anuncios ha vuelto a ser censurado por la agencia británica de control de la publicidad, Advertising Standards Authority (ASA). En esta ocasión, la agencia acusa a la firma de retratar a una modelo que parece una menor con una actitud demasiado sensual. Algo que, como recoge el Daily News, ha sido tachado de "irresponsable" por parte de la ASA.
La firma ha contestado a tal acusación aclarando que la modelo en cuestión tiene 23 años y era la novia del fotógrafo. Además, la firma ha querido dejar claro que acatan esta decisión aunque eso no signifique que vayan a cambiar su forma de entender la estética de sus anuncios.
Esta no es la primera vez que la ASA interviene y censura anuncios de grandes firmas. El pasado mes de octubre, por ejemplo, fueron las pestañas de Natalie Portman las que no pasaron el corte, ya que fueron sometidas a un exceso de retoque fotográfico. Aunque en este caso fue el abuso de Photoshop el motivo de la censura, lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones la causa suele tener un tinte sexual. No hay más que hacer un repaso para darse cuenta de que si el sexo y la provocación venden, los excesos pasan factura: La idea de Ryanair de utilizar la imagen de azafatas en ropa interior para lanzar una campaña en los principales diarios británicos, le salió cara y fue denunciada por sus trabajadoras; la campaña de zapatos de Brian Atwood fue considerada 'indecorosa', y por consiguiente, fue vetada en Estados Unidos; 'Opium' fue considerado este año uno de los perfumes con mayor carga erótica; e incluso la mismísima Madonna fue censurada por el alto contenido erótico del anuncio de su perfume. Un año, sin duda, subido de tono.
Extraído de El Mundo Yo Dona