viernes, 29 de abril de 2011

La princesa y su 'couturier', aciertan

La princesa Letizia a la salida de su hotel. | Foto: Gtres
La princesa Letizia a la salida de su hotel. | Foto: Gtres

Debo de confesar que aguardaba con inquietud su 'toilettes' para la ceremonia de esta mañana en la iglesia colegiata de San Pedro de Westminster, ya que los 'modelones' de Felipe Varela para las dos bodas reales anteriores, la de Estocolmo y la de Spetses, aunque un alarde de costura, no habían sido muy afortunados. Pero esta vez la Princesa y su 'couturier' han acertado y el conjunto era una perfección.

Me encantó el vestido de muselina rosa palo de cuello barco, con su cuerpo y falda bordados con motivos decimonónicos muy de finales del I Imperio. Sobre todo los bordados de la falda, ya que iban sobre un plisado estrecho anclado por una cinta de raso gris plata.

Los peep-toes de los zapatos de Magrit eran casi inexistentes, por suerte, y el sombrero de Pablo & Mayaya en paja de Italia con tul y plumas de faisán, el acertado.

Los únicos 'peros' que le pondría a este conjunto son:

Su tono algo desvaído. Doña Letizia necesita colores fuertes como el rojo que se ha puesto más de una vez. Incluso Burdeos. Recuerdo que me dijo en una ocasión, creo que fue un 12 de octubre en Palacio hace dos o tres años, que prefería una paleta apagada para no llamar la atención.

El empeño de la Princesa y su couturiers por el monocromo. Todo era del mismo tono desde los guantes, hasta el bolso 'made in' Varela. Los contrastes vienen muy bien de vez en cuando y faltaba un elemento más rompedor.
Habrá que ver con que nos sorprende la Princesa —y Varela— en el baile ofrecido por el Príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles esta noche.

Continuará...

Extraído de El Mundo (Carlos García-Calvo)