martes, 3 de noviembre de 2015

Las prendas de vestir de hombre hablan por si solas


Las prendas de vestir deben ir acorde a cada ocasión y dependiendo de ésta debemos escogerlas con cuidado para estar siempre bien presentados:

El traje proyecta poder y elegancia y es ideal para los negocios, el medio laboral si el rubro y puesto lo exigen y en acontecimientos formales. Con corbata es elegante, sin corbata, mas casual y con camisetas, juvenil, relajado y moderno pero informal.

El blazer te proyecta elegante pero casual. En el medio laboral estará bien con pantalón de tela casual o elegante y corbata. Sin corbata, para un día viernes,  y con jeans para el fin de semana.

La camisa te hace ver masculino, formal y maduro. Tomá en cuenta el talle según tu tipo de cuerpo, tamaño de cuello y largo de manga para acertar siempre. Con sacos usá siempre manga larga; las manga corta son sport. Las estampadas en colores o diseños llamativos son informales y las pasteles y lisas son formales y elegantes, sobre todo la blanca.

La corbata denota formalidad e impone respeto y estatus. Debe usarse siempre con camisa de vestir y saco. En el medio laboral usá tonos y estampados elegantes; las más llamativas demostrarán creatividad y modernidad, pero no son apropiadas siempre.

El pantalón formal de tela en tonos oscuros es ideal para lucir con sacos en el medio laboral y en eventos formales. Los de tonos claros para algo mas casual y relajado.


En calzado usá zapatos de cordón con trajes completos pues proyectan poder y elegancia. Los mocasines son ideales para pantalones casuales, informales o de tela sin saco. Los deportivos proyectarán informalidad y juventud y son ideales para profesiones creativas, artísticas, moda y códigos informales.

Marianela Lacayo

Imágenes del Personal Shopper y Asesorías de Imagen Express a clientes de Massimo Dutti en Panamá







Regresa la falda plisada

Las principales pasarelas de moda en el mundo han hablado: La falda plisada regresa, y lo hace con más fuerza que nunca.

El plisado en faldas y vestidos, que ya se había convertido en un referente de moda en anteriores temporadas, será protagonista nuevamente de las vitrinas de las tiendas dentro de muy pocos meses.
Las faldas plisadas son prendas muy femeninas  y las podrás encontrar cortas, a la rodilla y largas, éstas últimas posiblemente las más buscadas pues son una elección perfecta para conseguir alargar y estilizar la figura, además de muy cómodas y elegantes. Además, son prendas de muy fácil combinación que te pueden ayudar a lucir hermosa en cualquier ocasión.
Desde ya podés convertir la falda plisada en color negro es un básico de tu closet pues es tan versátil que la podés combinar de infinitas maneras. Lucirá genial con colores fuertes y potentes y lograrás un efecto más romántico con prendas en colores pastel.
Si tenés espacio en el armario hacé sitio para otra falta en otro color neutro y quizá de una longitud diferente. Todos los colores neutros como el camel, beige, azul, pardo, y gris, también combinarán perfectamente con estampados, colores llamativos o más sobrios, que te permitirán darle vida al atuendo..

Si querés optar por un look mucho más transgresor podés buscar opciones de faldas plisadas estampadas, a rayas, con doble color, metalizadas, en denim e incluso de cuero y combinar con calzado tipo botines, sandalias, plataformas, de punta y de diseños tipos artísticos.
Marianela Lacayo

Atrevete con la estética masculina



Han quedado atrás los días en los que el cuidado de la piel, cabello, uñas y cuerpo en general, era un tema exclusivo de las mujeres. Cada quien es responsable de su aspecto y decide libremente si cuidar o no esos aspectos. Sin embargo cada vez es más evidente que tanto hombres como mujeres han comprendido la importancia de ese cuidado para tener una buena salud y que ésta se proyecte como parte de una correcta imagen integral.

Existen dos ámbitos que motivan este cuidado y que lo demandan cada vez más: las relaciones interpersonales y lo laboral. El primero es elemental desde el punto de vista emocional, de sentirse bien con uno mismo para proyectarlo a la pareja o personas de interés y la segunda es cuidar el aseo como mejora del aspecto profesional y de una marca personal completa, tanto interna como externa.

Es básico un corte de cabello adecuado para su puesto de trabajo o sus aspiraciones profesionales y lo suficientemente actualizado para verse moderno, pero sin exageraciones. El profesional que le guie debe tener conocimientos sobre lo ideal para su tipo de rostro y así no errar al recomendar cortes de cabello o nuevas técnicas de tratamiento.

También lo es visitar al dermatólogo un par de veces al año, y más si por su tipo de piel requiere de cuidados básicos o especiales. Un especialista le dará las recomendaciones sobre el tipo de productos a utilizar para mejorar ese aspecto o mantenerlo. Así mismo se puede indagar en productos de belleza y aseo diario del rostro y cuerpo, mismos que no deben faltar en su tocador.

Marianela Lacayo



Errores de la vestimenta laboral


En el ámbito laboral, los códigos de vestimenta están dados para que todo el personal tenga una imagen que proyecte lo que la empresa desea sea captado por el cliente. Muy a pesar de esto, una gran mayoría del personal de las empresas pasan por alto estos lineamientos, siendo reflejo de la falta de compromiso, inmadurez, y ausencia de foco con los objetivos de la empresa, lo que al final siempre afectará sus aspiraciones profesionales.

Las mujeres tienen más opciones de equivocarse en términos de vestimenta, debido a la cantidad de información y opciones de moda que hay en el mercado, y el error de no tener el criterio correcto para identificar las prendas y estilos adecuados para cada actividad o situación.

En un lugar de trabajo donde existen códigos formales y casuales de vestimenta se debe proyectar sobre todo profesionalidad, elegancia, seriedad, confiabilidad, eficiencia, madurez y cercanía, evitando lucir sexy, sensual o provocativa, ya que se puede prestar a malas interpretaciones y sobre todo se pierde el respeto y autoridad dentro de nuestro entorno. Cada una de estas características también están ligadas al aseo, los cortes de la ropa, ajustes de cada prenda, los complementos, su estilo y presentación.

Algunos errores básicos que no puedes cometer:

  • Las líneas de los cuellos no deben ser demasiado escotados. Lleva la línea más baja justo donde empieza la división entre los bustos, nunca dejando esa división a la vista.


  • Los hombros totalmente descubiertos tampoco aportan a un look profesional. Tomando en cuenta tu forma corporal, identifica si puedes mostrar brazos; si es así entonces lleva la manga más corta en la línea del hombro.


  • La ropa demasiado ajustada no es apta para el medio laboral. La ropa debe quedar al cuerpo, sin hacer arrugas, pliegues o recogerse en el abdomen, las caderas, piernas, brazos, espalda o busto. Cuando quedan los botones tirantes, los bolsillos se abren o las cremalleras se bajan o quedan a la vista es por que  las tallas de las prendas no son las adecuadas.


  • Los colores y estampados demasiado fuertes, llamativos y excéntricos también deben llevarse con cuidado. Es preferible usarlos únicamente en detalles o en prendas que sean menos vistosas y siempre combinadas o contrastadas con otras en tonos neutros, ya sean claros u oscuros, para que prime la elegancia. 


  • Uno de los errores más comunes es el uso de calzado extremadamente alto y con aspecto de fiesta, así como irnos al otro extremo, con zapatos demasiado informales. Su altura y estilo deben estar ligado a las actividades y funciones de la persona. La altura ideal del zapato ejecutivo está entre los cinco y los siete centímetros. El tacón debe ser de grueso a delgado, más no tipo aguja. Lo mas elegante es usar calzado cerrado o semi-abierto (peep toes) o plataformas frontales con un máximo de dos centímetros de altura. En cuanto a los colores, éstos deben ser preferiblemente discretos o neutros, olvidándonos de los brillos y estampados, con excepción del animal print original. Evita también los detalles exagerados, diseños con correas o tiras en todo el pie y todo aquello que dé la sensación de parecer fetichista o sexy.


  • Las faldas y vestidos deberán evitarse si son cortos. El bajo o ruedo debe quedar como máximo dos dedos arriba de la rodilla, pero preferiblemente a la rodilla. Las blusas no deben llevarse traslúcidas sin un top largo o un centro debajo de estas.


  • También es fundamental que la ropa interior que utilicemos no deje ver su textura y forma ni que se vea directamente por encima de la ropa. La ropa interior ideal es la que no tiene encajes o texturas que se noten sobre la ropa.


  • El maquillaje debe ser discreto y nada recargado. En esta misma línea debes elegir tus peinados y descartar todo tipo de accesorios nocturnos, con brillos o con aires infantiles


En resumen, una mujer en el lugar de trabajo debe buscar que la valoren por sus acciones, su nivel profesional, sus destrezas, talento e intelecto y que su aspecto le permita complementar todos esos atributos.

Marianela Lacayo



La costumbre mata el estilo


Una costumbre es un hábito adquirido por la práctica o repetición de una acción. Esto es lo que muchas mujeres suelen hacer al vestirse para asistir a sus actividades, usando atuendos que no las convencen de proyectar realmente lo que quisieran.

No es fácil encontrar un estilo que nos defina, ya que generalmente estamos influidos por la imitación de modelos que hemos tenido en nuestra vida o por modas que copiamos literalmente. Para romper con este mal hábito, es importante salir de nuestra zona de confort y saber adaptarnos a las nuevas etapas de la vida, retos profesionales y abrirse a nuevas opciones con madurez y criterio.

Si sentís que no hay un cambio evidente de esa mujer de casa a la profesional y a la social, es el momento de hacer una revisión del armario para separar prendas de vestir para el look cotidiano, relajado, cómodo e informal de las prendas que deben mostrarte casual pero con personalidad y te permitan estar siempre bien vestida y presentable, y tratando de no repetir demasiado. También, identificar las prendas un poco más llamativos pero elegantes que sólo deben usarse para esas actividades muy formales.

Actualizate con nuevos cortes de ropa, usa en complementos y accesorios esos colores que nunca te has atrevido a vestir en la ropa, descartando todo lo que se vea como pasado totalmente de moda.


Poco a poco, y en ocasiones especiales, probá con otros estilos. Si solés ser clásica, agregá toques modernos en los accesorios; si sos romántica, escogé prendas más clásicas o creativas con accesorios románticos. Si sos relajada, producite más con el maquillaje, cabello o una prenda que refleje bien el cambio.

Marianela Lacayo